miércoles, 1 de junio de 2011

A Yegua Experimentada… ¿Pasto Tierno?

(por amiga perversa: Acaram)

 A Yegua Experimentada… ¿Pasto Tierno?


En muchas ocasiones, conversando con algunas amigas, hablábamos de qué tan entretenido e infinitamente placentero puede resultar tener un Toy Boy:  Imaginar que un joven bastante menor y  completamente vigoroso llegara, con ese cuerpo maravillosamente bien cuidado, con medidas anatómicas perfectas, y con esa fogosidad y fuerza propias de su edad, y me tomara y me exprimiera complemente en la cama, en el suelo, en la mesa, en la ducha, en el sillón… Ay Dios!
Y no es que tuviera necesidades sexuales. Para nada. Para una mujer joven, independiente, exitosa, jamás van a existir ese tipo de necesidades. Era simplemente curiosidad. Mis amantes siempre habían sido de mi edad o un poco más. Pero uno menor? Nunca! Y considerando más aún que está tan de moda gracias a Shakira, Madonna, Demi Moore, etc! Debía comprobar por qué un Toy Boy resultaba tan apetecible.
Y de pronto, como regalo del cielo (seguramente he sido buena en otros aspectos también), aparece él, un joven 15 años menor que yo, casi un bebé, pero con una autoconfianza increíble, una personalidad avasalladora, un cuerpo exquisito, una voz profunda y excitante y un don increíble para seducir. Y me sedujo. Sí. Con toda mi experiencia en manejar este tipo de situaciones, apareció este guapísimo seductor y caí rendida.  Y digo rendida porque se me puso entre ceja y ceja: El era mi Toy Boy y sería mío una noche, cueste lo que cueste!! ERA MI OPORTUNIDAD DE DESCRIFRAR SI TODAS LAS FANTASIAS QUE CONVERSABAMOS ERAN CIERTAS!! Lo hice por amor a mis amigas. Porque todo debe comprobarse y yo me ofrecí cual carnada humana para comprobarlo. (Tremendo placer que me esperaba!).
Al principio muchas llamadas telefónicas, chat, y cuando me di cuenta que el joven no era tan ingenuo, si no muy por el contrario, bastante audaz, saqué parte de mi artillería para encender su fogosidad y esperar el momento propicio para hacer lo que quisiera conmigo en 3D. Le sugerí video conferencias con webcam, y un día cualquiera, aparecí con mi lencería más erótica y le hice un baile sensual. La edad y la experiencia nos entregan ciertas herramientas, no? Era tan exquisito ver su cara fogosa, exitada, mientras le bailaba por la webcam!!!  Ahí sucumbió e hizo lo imposible por verme AHORA YA! Yo cumpliría mi objetivo más pronto de lo que esperaba!  El era mi fantasía y yo era su MILF. Ambos debíamos satisfacernos: sólo faltaba ponerle hora y fecha.
Y una semana después, llegó aquel momento. Nos juntamos en mi departamento. Pensé que llegaría nervioso, pero NO!!! Llegó autosuficiente, seguro, divertido, y por sobretodo, fogoso.  Un par de conversaciones triviales y manos a la obra! Yo vestía una minifalda de mezclilla y una polera escotada, fácil de sacar. Con la experiencia a mi favor, me lancé sobre él, deseosa de sentir toda esa humanidad vigorosa y comencé a besarlo apasionadamente. Sus manos comenzaron a recorrerme con una habilidad que me impresionó. Sabía cómo y dónde tocarme. Ahí, en el sillón, me desnudó completamente, y su lengua húmeda, firme, recorrió cada parte de mi cuerpo. Me brindó placeres inimaginables. Yo retribuí con creces cada momento de placer, y le demostré que 15 años más de experiencia, se traducían es orgasmos intensos, largos. Recorrí cada parte de su cuerpo, me detuve en los lugares donde más disfrutaba pues era exquisito sentirlo en éxtasis. Perdí la cuenta de cuántos orgasmos tuvimos.
Fueron 11 horas de sexo, interrumpidos sólo por lapsus de conversación entretenida y distendida para descansar. Me cogió como quiso, las veces que quiso, en las posiciones que quiso, en todos los lugares del departamento: sillones, cama, cocina, ducha, mesa del comedor, alfombra y todo lo disfrutamos intensamente.
Conclusión: Los Toy Boy son fogosos, vigorosos, exquisitamente inescrupulosos, sin tapujos, sin restricciones, y sin rollos. Y con reglas claras. Nada de amor. Su fantasía con una MILF estaba cubierta y mi fantasía con un Toy Boy estaba realizada. Ambos logramos nuestro objetivo y hoy somos grandes amigos que recuerdan de forma agradable una de las sesiones sexuales más intensas que hayamos tenido.  (Y recuerdo especialmente que dos días después mi cuerpo estaba totalmente adolorido, mis piernas temblaron las siguientes 24 horas y mis caderas pedían a gritos descanso, pero aún así, TODO valió la pena!!).
VIVAN LOS TOY BOYS!
Por Acaram

miércoles, 18 de mayo de 2011

Como Pecas Pagas...





Como Pecas Pagas...
(por amiga perversa Gaby)

Hace un par de meses conocí a Rafael: guapo, con cara de niño, logró despertar las hormonas que con mi ex habían entrado en hibernación;  decidí terminar mi alicaída relación de más de un par de años con el hombre que hasta ese entonces y hasta hace unas pocas horas creía  era el hombre de mi vida… Julián.

Con Rafael nos gustamos enseguida, despertó en mi esa mujer con ganas de jugar, de reír, de vivir, besar y de tirar… eso lo supe cuando nos dimos el primer beso… al contacto de su lengua con la mía logró humedecer la pantaleta veraniega de ese entonces. Con él siempre lo paso increíble, lo vi como un juego, como un dulce sabor a miel… empezamos a juntarnos en algún motel cercano a nuestro paradero de turno, lo extraño y tragicómico es que íbamos a pasarlo bien, a reírnos, a estirar el chicle, a conversar, con juegos calentones pero sin concluir en  un buen polvo, hace un par de días nos juntamos, nos vimos y las hormonas empezaron a reclamar tanta abstinencia absurda, así que acordamos vernos  dentro de la semana y terminar lo que tantas veces habíamos empezado.

Mientras toda esta historia se desarrollaba, de forma paralela en mi todo era distinto, me sentía mala, cruel, una perversa por tamaña traición que le hacía a mi ex, Julián.  Porque yo sabía que él estaba enamorado de mi y no quería que el recuerdo de nuestra relación se tiñera de esa forma... De hecho, la noche anterior a mi debut tan esperado con Rafael vi a Julian, pero algo en él había cambiado, estaba distante, no igual de abrazable y comible como siempre… le pregunté  si estaba con alguien, si le gustaba alguien... y nada, su respuesta fue siempre la misma: “mi niña, tú serás la primera en saber”. Algo me decía que no me estaba diciendo la verdad... no pude dormir esa noche.

Aún así me levanté feliz, después de todo el día en que podía darle rienda suelta a tanta calentura acumulada y podría desligarme de las pantaletas sin problema. Justo ahí, a las afueras del metro donde solíamos juntarnos con Julián para caminar juntos hacia algún lugar, estaba él…..¡De la mano con una yegua! una flaca con cara de pájaro se estaba tragando lo que más había amado en la vida, es ahí justo en ese minuto fatal cuando todo lo planeado, pronosticado, deseado, cambia de rumbo y de ser un día donde la ropa desaparecería en cosa de segundos, y las hormonas estarían de fiesta, se convierte en una tortura interminable. Yo, en la micro que no avanzaba, veía cómo su mano pulcra manoseaba ganosamente la escuálida espalda de mi nueva  pseudo amiga: la cara de pájaro…

Saben? me sentí traicionada, defraudada... y su amor eterno? y yo la muy pelotuda preocupada por sus sentimientos, porque no sufriera… me mintió… el taco duro lo que tenía que durar para darme cuenta de lo que estaba pasando… llegue al punto de encuentro con Rafael con quince minutos de atraso, veinte mil puteadas atoradas en la garganta, un montón de pensamientos vagos, y un cúmulo de emociones que ni yo sabía descifrar,  intentando que la ira y las ganas de explotar en llanto pasaran desapercibidas.

Al poco rato volaron pantalones y demases,  mi cuerpo estaba ahí, pero mi mente no, después de media hora de estímulos, estaba seca, media hora más y el cuerpo empezó a reaccionar por inercia, mi cabeza puteaba, rezongaba, y comparaba, miré a Rafael como utilizaba todas sus técnicas de seducción conmigo y de pronto, ya no era tan guapo, ni tan simpático, ni tenía tanta agilidad con los dedos…

Mientras él y mi humedad gozaban de su lengua, yo a torso desnudo, comparaba el tiempo que se demoraba Julián en conseguir uno de esos orgasmos  que te hacen ver y creer que el mundo es maravilloso, fueron las cuatro horas más largas que he tenido, los orgasmos mejores actuados de mi vida, no hubo sexo desbocado como quería, sólo arrumacos entre un hombre que poco a poco se engancha y una mujer que se acababa de dar cuenta que estaba enamorada hasta el último pelo de su ex, y que él estaba en lo mismo que yo, a cuadras de distancia, amando... pero no a mi.

No se ahora qué hacer, imagino recuperando lo que es mío… pero que claramente ya no es…o empezando de cero, con alguien que era sólo un buen polvo

Gaby

miércoles, 27 de abril de 2011

La Muerte de Gaete


El Distrito Federal no le era extraño, había pasado gran parte de su adolescencia ahí, jugando a ser poeta. De nuevo, después de tantos años, Gaete estaba jugando a algo, y de nuevo, el escenario era esta ciudad.

Desde que Cecilia había hecho el requerimiento por la web para que hablaran por el chat, tenía un raro frío en el estómago. Excitación y miedo. Los intercambios de mensajes fueron telegráficos. Gaete mintió y le dijo que tenía que viajar a México antes de un mes, por asuntos de trabajo. El viernes 28 de septiembre, se encontrarían en un lugar preciso, a las seis y cuarto de la tarde.

Habían pasado más de diez años desde que se habían visto por última vez, en el centro de Santiago de Chile. Nunca, en ese tiempo, volvieron a verse, ni a hablar, ni a saber el uno del otro, hasta ese raro encuentro por la web.

El saludo fue convencionalmente afectuoso, aunque apenas se miraron a los ojos. Buscaron un lugar y hablaron sobre sus vidas. Cecilia era una mujer bella, tenía una sonrisa amplia y unos dientes blanquísimos, sus ojos seguían siendo los de dos décadas atrás, cuando se conocieron.

Solo cuando ella dijo que se había casado y que tenía una linda familia, Gaete reparó en su anillo de matrimonio. El frío fue más intenso y no supo qué decir.

- Yo también formé una familia en Madrid. Mintió

A esa mujer le sentaban bien los años, esos ojos, esos dientes y esa sonrisa. Gaete estaba más excitado y con más miedo cada vez. Cuando el silencio se hacía incómodo, repasaba las mentiras sobre su familia y entraba en detalles, sobre las bondades y los vicios del matrimonio y la paternidad. Ella, ahora sí, lo miraba fijamente y sonreía con los chistes que cada cierto rato hacía Gaete, sobre lo mexicano de su acento y otras cosas superficiales. Era una buena forma de paliar ese frío y ese miedo.

En uno de esos silencios, Cecilia pidió la cuenta y la pagó. Habían entrado a una taquería y solo habían pedido unas tazas de café. Cuando salían, ella dijo algo sobre el desagradable olor que había quedado en su ropa.

- ¿Quieres que te vaya a dejar a alguna parte? Preguntó Cecilia.
- A mi hotel, gracias. Supongo que no tienes apuro.
- No, no tengo apuro.

Cecilia mencionó una vez más, ahora dentro del auto, el olor de la taquería en su ropa y Gaete se acercó a olerla. La piel, el olor, el cuello y las tetas de Cecilia fueron irresistibles, pero Gaete se quedó unos segundos ahí, esperando una respuesta, una pequeña señal, con la boca casi tocando el cuello de ella. Como no hubo nada, volvió a su posición de copiloto y miró hacia adelante mientras Cecilia metía su carro al estacionamiento del hotel. El frío y el miedo lo tenían paralogizado, no podía siquiera hablar.

Al entrar a la pieza, ella lo besó, casi inmediatamente después de que Gaete cerró la puerta. Él empezó a sacarle la ropa y ella, como tratando de reponer el escenario de hace dos décadas, le pidió, suavemente, que no lo hiciera, que no podía y un montón de palabras que nada significaban, salvo que sí, que sí lo recordaba, que no se había olvidado de él, que seguía siendo su debilidad.

Gaete fue torpemente, como un niño hambriento, hacia el sexo de Cecilia. Como para marcarla, ésta vez sí, para siempre. Como para meterse dentro de ella, desde la punta de la lengua. Entero.

Gaete sintió que los muslos de Cecilia abrazaban su cuello y su cabeza, y empezó a perder el miedo y a dejar de sentir frío, ese abrazo fue más intenso cada vez. Cuando Gaete empezó a dejar de respirar, Cecilia, mientras lloraba, le preguntó por qué la había abandonado, por qué la había humillado, por qué la había tratado de ese modo y muchas cosas más que Gaete no podía escuchar. Las piernas de Cecilia también aislaron sus oídos del mundo.

Cuando todo el cuerpo de ella se contrajo, cuando Gaete se sintió absorbido, asfixiado, acogido y cubierto por completo. Cuando supo que todo eso pasaba porque él estaba ahí, entre sus piernas, cuando supo que ella no lo había abandonado, Gaete cerró los ojos, ya no había frío y ya no había miedo. Entonces Gaete sonrió, y dejó de respirar para siempre.

Por Gaete
Gaete es amigo perverso de #LasPerversas

miércoles, 20 de abril de 2011

De cómo me convertí de Demonio a Esclavo de una Perversa…

Twitter es fome pensaba el dueño del cuerpo en el que habito…porque soy el alter ego de un pan de Dios, yo hago todo lo que él no hace, y lo hago bien…por eso me hice una cuenta en twitter, para decir lo que quisiera… así nació @el_demonio_.



Todo iba bien, criticando a las religiones, insultando a quien se me cruzara por delante, escribiendo obscenidades de alto calibre… en resumen era un demonio en plenitud, bueno eso hasta que me crucé con ella… Una de #LasPerversas, ese avatar me llamo la atención… esos labios…me imaginé como los usaría…y otras cosas más, así que la seguí.
Ese fue mi primer error, desde la primera mención que me hizo me desafió, me  dejó marcando ocupado, lelo. Intenté de todo, la insulté, le dije que me mordiera la…, bueno ya saben cuál… La desafié a juntarse conmigo en un motel, a ver si era tan pará en la hilacha como parecía… y me dijo que ya ¡!... ahí casi me caí de la silla… y más encima me dijo que yo elegía el día y la hora ¡!... confieso que casi se me hizo,  pero aperré y planifiqué todo para un viernes, llamé a un motel decente y bonito (demonio, pero con estilo) para conocerla… y para algo más… porque soy un demonio caliente, y a quién no le gusta que le sigan el juego y después hacerlo realidad…

Convencido de que ese día iba a poseer a esa fémina irreverente, insolente, altiva...  me mentalicé para satisfacerla, darle placer para que no se olvidara fácilmente de mi… pero saben que ¿? Me dejó plantado, con el medio cuello y mis ilusiones destrozadas…

Pensé en vengarme, cómo se le ocurre dejarlo a uno así plantado cuando ya casi esté empelota? pero no pude, le seguí escribiendo… y le empecé a contar cosas mías… y le empecé a hacer caso en lo que me decía, y así, poco a poco mi demonio se fue extinguiendo… no más insultos, no más hablar a medio mundo obscenidades… mi twitter se convirtió en un espacio sólo reservado para ella… entonces confesé que era su esclavo, que hiciera lo que quisiera conmigo, que estaba rendido a sus pies…

 
_El_Demonio murió… mi cuenta cambió de nombre, ahora cada vez que me escribe algo sugerente me hace tener pensamientos pecaminosos… me imagino mil cosas en mi cabeza… y públicamente, en mi TL me humillo, me arrastro, le pido que me azote… y esa perversa  sigue ahí… como siempre, jugando conmigo… pero no importa, seguro no lo entienden, pero ella sí y eso para mí es suficiente.

Por ahí dicen que quien sabe esperar siempre recibe un premio… bueno yo esperaré lo que sea necesario hasta que la perversa esté entre mis brazos y yo entre sus piernas… porque lo caliente no se me ha quitado ¡!

#AmigoPerverso de una de #LasPerversas