(por amiga perversa: Acaram)
A Yegua Experimentada… ¿Pasto Tierno?
En muchas ocasiones, conversando con algunas amigas, hablábamos de qué tan entretenido e infinitamente placentero puede resultar tener un Toy Boy: Imaginar que un joven bastante menor y completamente vigoroso llegara, con ese cuerpo maravillosamente bien cuidado, con medidas anatómicas perfectas, y con esa fogosidad y fuerza propias de su edad, y me tomara y me exprimiera complemente en la cama, en el suelo, en la mesa, en la ducha, en el sillón… Ay Dios!
Y no es que tuviera necesidades sexuales. Para nada. Para una mujer joven, independiente, exitosa, jamás van a existir ese tipo de necesidades. Era simplemente curiosidad. Mis amantes siempre habían sido de mi edad o un poco más. Pero uno menor? Nunca! Y considerando más aún que está tan de moda gracias a Shakira, Madonna, Demi Moore, etc! Debía comprobar por qué un Toy Boy resultaba tan apetecible.
Y de pronto, como regalo del cielo (seguramente he sido buena en otros aspectos también), aparece él, un joven 15 años menor que yo, casi un bebé, pero con una autoconfianza increíble, una personalidad avasalladora, un cuerpo exquisito, una voz profunda y excitante y un don increíble para seducir. Y me sedujo. Sí. Con toda mi experiencia en manejar este tipo de situaciones, apareció este guapísimo seductor y caí rendida. Y digo rendida porque se me puso entre ceja y ceja: El era mi Toy Boy y sería mío una noche, cueste lo que cueste!! ERA MI OPORTUNIDAD DE DESCRIFRAR SI TODAS LAS FANTASIAS QUE CONVERSABAMOS ERAN CIERTAS!! Lo hice por amor a mis amigas. Porque todo debe comprobarse y yo me ofrecí cual carnada humana para comprobarlo. (Tremendo placer que me esperaba!).
Al principio muchas llamadas telefónicas, chat, y cuando me di cuenta que el joven no era tan ingenuo, si no muy por el contrario, bastante audaz, saqué parte de mi artillería para encender su fogosidad y esperar el momento propicio para hacer lo que quisiera conmigo en 3D. Le sugerí video conferencias con webcam, y un día cualquiera, aparecí con mi lencería más erótica y le hice un baile sensual. La edad y la experiencia nos entregan ciertas herramientas, no? Era tan exquisito ver su cara fogosa, exitada, mientras le bailaba por la webcam!!! Ahí sucumbió e hizo lo imposible por verme AHORA YA! Yo cumpliría mi objetivo más pronto de lo que esperaba! El era mi fantasía y yo era su MILF. Ambos debíamos satisfacernos: sólo faltaba ponerle hora y fecha.
Y una semana después, llegó aquel momento. Nos juntamos en mi departamento. Pensé que llegaría nervioso, pero NO!!! Llegó autosuficiente, seguro, divertido, y por sobretodo, fogoso. Un par de conversaciones triviales y manos a la obra! Yo vestía una minifalda de mezclilla y una polera escotada, fácil de sacar. Con la experiencia a mi favor, me lancé sobre él, deseosa de sentir toda esa humanidad vigorosa y comencé a besarlo apasionadamente. Sus manos comenzaron a recorrerme con una habilidad que me impresionó. Sabía cómo y dónde tocarme. Ahí, en el sillón, me desnudó completamente, y su lengua húmeda, firme, recorrió cada parte de mi cuerpo. Me brindó placeres inimaginables. Yo retribuí con creces cada momento de placer, y le demostré que 15 años más de experiencia, se traducían es orgasmos intensos, largos. Recorrí cada parte de su cuerpo, me detuve en los lugares donde más disfrutaba pues era exquisito sentirlo en éxtasis. Perdí la cuenta de cuántos orgasmos tuvimos.
Fueron 11 horas de sexo, interrumpidos sólo por lapsus de conversación entretenida y distendida para descansar. Me cogió como quiso, las veces que quiso, en las posiciones que quiso, en todos los lugares del departamento: sillones, cama, cocina, ducha, mesa del comedor, alfombra y todo lo disfrutamos intensamente.
Conclusión: Los Toy Boy son fogosos, vigorosos, exquisitamente inescrupulosos, sin tapujos, sin restricciones, y sin rollos. Y con reglas claras. Nada de amor. Su fantasía con una MILF estaba cubierta y mi fantasía con un Toy Boy estaba realizada. Ambos logramos nuestro objetivo y hoy somos grandes amigos que recuerdan de forma agradable una de las sesiones sexuales más intensas que hayamos tenido. (Y recuerdo especialmente que dos días después mi cuerpo estaba totalmente adolorido, mis piernas temblaron las siguientes 24 horas y mis caderas pedían a gritos descanso, pero aún así, TODO valió la pena!!).
VIVAN LOS TOY BOYS!
Por Acaram